Me haces tanta falta no lo puedo negar,
no sé como de mi vida te pudiste marchar.
Arrancaste mi corazón como un trozo de papel,
jugaste con mi vida y ahora me pregunto porque,
¿por qué tuve que enamorarme de ti?
Quererte como te quise y luego te perdí.
Yo creo que eso no es justo ante los ojos de Dios,
te di tanto amor y tu me pagaste con dolor.
Pero algún día te darás cuenta lo que
sentía por ti y pensarás en mí aunque
estés lejos de mí.
Ahora sólo me quedan aquellos recuerdos
y en mi corazón una voz que dice: te quiero.